1 vaso de masa madre
2 ó 3 cucharadas de azúcar
Aceite de semillas (como un taza de café)
Una pizca de sal (lo que cojas con las yemas de los dedos)
1sobre de Levadura
1/2 kilo Harina de reposteria
Leche entera (la que admita)
2 ó 3 cucharadas de azúcar
Aceite de semillas (como un taza de café)
Una pizca de sal (lo que cojas con las yemas de los dedos)
1sobre de Levadura
1/2 kilo Harina de reposteria
Leche entera (la que admita)
Mezclar la harina y la levadura en polvo. Pones en la zona de trabajo formando un volcán. Agregas la masa madre, el aceite, la sal, el azúcar y un poco de leche. Comienzas a trabajar y según vayas necesitandolo vas incorporando leche hasta ponerla toda.
Trabajas bien hasta que no se pegue a las manos.
Trabajas bien hasta que no se pegue a las manos.
Dejamos reposar, tapadas con un paño seco, mínimo tres horas.
Pasado ese tiempo hacemos bolas que sean algo más pequeñas que una pelota de tenis y le hacemos un corte en forma de cruz.
En horno precalentado, metemos la bolas de masa a 180ºC el tiempo varía en función del tamaño de las bolitas de masa y el horno. Pero debes fijarte que haya tomado un colo dorado (tipo pan de millo o pan de huevo) y el inconfundible olor a panecillos.
Ideal para acompaña con una taza de café o té.
