Esta receta forma parte de una categoría de comida conocida como «anju», o platos que normalmente se comen acompañados con alcohol, pero es una delicia crujiente y pegajosa sin importar lo que bebas.
Ingredientes:
1 cebolla amarilla pequeña
2 dientes de ajo
1/2 cucharadita de sal, y más para cubrir
1/4 cucharadita de pimienta negra, y más para cubrir
8 a 10 muslos de pollo deshuesados y sin piel, en cuartos o 24 alitas de pollo
3 cucharadas de pasta de gochujang
3 cucharadas de salsa de tomate
1/4 taza de azúcar en grano
2 cucharadas de semillas de sésamo tostadas, más para decorar
Jugo de 1/2 limón
Aceite para freír
120 grs de harina simple
80 grs de maicena
Preparación:
Rallamos gruesa la cebolla.
Picamos finamente el ajo.
En un boll mediano, combinamos la cebolla rallada, el ajo, la sal y la pimienta. Agregamos el pollo y revolvemos para cubrir bien. Tapamos, llevamos a nevera, y dejamos marinar durante aproximadamente una hora.
En un tazón grande, mezclamos la pasta de chile, el ketchup, el azúcar, las semillas de sésamo y el jugo de limón. Probamos y ajustamos el punto de aliño para obtener un punto dulce y picante. Reservamos.
Vertemos el aceite en un caldero grande y pesado hasta una altura de 4 cm. Calentamos a 176°C.
Mezclamos harina y maicena en un recipiente poco profundo y sazonamos con sal y pimienta.
Trabajando en tandas para evitar que se amontone, sacamos trozos de pollo de la marinada, pasamos ligeramente por harina sazonada y maicena, colocamos delicadamente en aceite y freímos durante 5 a 7 minutos, volteándolo de vez en cuando, hasta que esté dorado y crujiente.
Escurrimos sobre servilletas de papel.
Repetimos con el pollo restante, verificando la temperatura entre tandas.
Solo para las alitas, cuando todas las piezas estén fritas, aumentaremos la temperatura del aceite a 190°C y las freímos en tandas durante 30 a 60 segundos, hasta que estén muy crujientes.
Escurrimos una vez más sobre servilletas de papel. Mientras el pollo aún esté caliente, untamos todas las piezas con salsa de chile.
Servimos calientes, espolvoreando con semillas de sésamo.
