Ingredientes:
1 pavo de entre 3 a 4 kilos
200 g de mantequilla
2 copas de brandy
100 g. de almendras saladas tostadas sin piel
Sal
Pimienta negra
Romero fresco.
Para el relleno:
3 cebollas grandes
2 calabacines
4 manzanas
1 limón
300 gr. de uvas blancas
1 paquete de ciruelas deshuesadas
Aceite
Sal
Pimienta
Preparación:
Con una inyección de cocina, inyectamos el brandy por los muslos y pechugas del pavo para que al asarlo esté más jugoso.
Lo salpimentamos bien y encendemos la parte inferior del horno a máxima potencia, entre 225 y 250 grados.
En una sartén grande calentamos la mantequilla con un chorrito de aceite, le añadimos las cebollas picadas, cuando empiecen a tomar color le añadimos las manzanas cortadas a octavos y los calabacines en rodajas gruesas salpimentándolo. Lo dejamos guisar unos 10 minutos a fuego medio.
Ponemos esta mezcla en un bol grande, le añadimos las uvas, una ramita de romero, las almendras y las ciruelas pasas rociándolo todo con el zumo de limón. Con esta mezcla rellenamos el pavo, cosiendo la abertura para que no se derrame durante la cocción.
Embadurnamos el pavo con aceite, le clavamos hojitas de romero y llevamos al horno.
Lo mantenemos a máxima temperatura durante 35 minutos. Seguidamente lo regamos con el resto del brandy y bajamos la temperatura a 160 grados durante 90 minutos, abriendo el horno de vez en cuando para rociarlo con los jugos que quedan en la fuente.
Subimos la temperatura a 180 grados y lo horneamos unos 30 minutos más.
Para saber si está bien hecho, pinchamos uno de los muslos con una aguja de hacer punto o un pinchito de bambú grueso, si el líquido sale transparente significa que está en su punto, si sale algo tintado de sangre necesitará otra media hora de cocción.
Lo decoraremos con romero fresco antes de servirlo.
Se puede acompañar con papitas (como las de arrugar) sancochadas y algo de compota de manzana o de arándanos.
