Ingredientes para la base:
200 gr. de galletas tipo digestive
100 gr. de mantequilla
Ingredientes para la mousse:
1 lata de leche condensada, de las pequeñas
1 vaso de leche, de los de agua
5 claras de huevo
700 ml. de nata para montar muy fría
150 gr. de bizcochos de Moya
9 hojas de gelatina
Ingredientes para la decoración:
Dos o tres bizcochos de Moya.
Preparación:
Comenzamos poniendo la mantequilla en un calentador y derritiéndola a muy fuego bajo para obtener una pomada suave.
Troceadas las galletas y las trituramos hasta reducirlas a polvo, debe quedar como pan rallado muy fino.
Untamos de mantequilla un molde para tartas y lo forramos con papel de horno (solo el aro del molde).
Mezclamos las galletas con la mantequilla derretida, hasta que tengamos una pasta y la volcamos en el molde, repartiendo por toda la base. Apretamos bien para que quede bien selladita. La metemos en la nevera mientras preparamos la mousse.
Para la crema, ponemos a hidratar las hojas de gelatina en agua fría, durante unos cinco minutos.
Calentamos la leche sin llegar a hervirla.
Añadimos las hojas de gelatina escurridas y removemos enérgicamente para que se disuelvan. Dejamos que se enfríe.
En un bol amplio, vaciamos la leche condensada. Añadimos la leche con gelatina y batimos.
En otro bol, bien seco y limpio de grasas echamos las claras de huevo. Tienen que estar a temperatura ambiente para que nos suban. Las montamos con batidora eléctrica de varillas hasta que alcancen el punto de nieve bien firme. Las volcamos sobre el bol de la leche y las removemos con movimientos suaves y envolventes para que no se nos bajen.
Quitamos el glaseado que traen por arriba a los bizcochos para que la tarta no quede demasiado dulce. Ponemos en la picadora los bizcochos de Moya troceados. Los trituramos hasta reducirlos a polvo, tipo pan rallado fino.
Echamos el polvo de los bizcochos sobre la mezcla y nuevamente removemos suavemente, de abajo hacia arriba.
En otro bol, montamos la nata bien firme. La echamos sobre el bol de la mezcla y nuevamente removemos hasta que quede todo bien mezclado.
Sobre la base de galletas que tenemos reservada, echamos la crema y alisamos la superficie. Metemos en la nevera hasta el día siguiente.
En el momento de servirla, abrimos el aro y retiramos con cuidado el papel.
Para la decoración, trituramos dos o tres bizcochos y los eché sobre la tarta, formando línea para formar como una tabla de ajedrez.

