1 Pollo grande
1 Kg. de cebollas
6 Huevos
1 manojo grande de perejil
250 gr. de almendras
1 cucharada de jengibre molido
Pimienta blanca molida
1 chorrito de agua de azahar
Azúcar
Aceite de oliva
8 hebras de azafrán
50 gr. de azúcar glasé
50 gr. de canela
Sal gorda
Para las cebollas caramelizadas:
3 Cebollas
100 ml de aceite de girasol
60 gr. de azúcar
3 cucharadas de canela
Preparación:
Primero, partir el pollo en trozos un poco grandes y ponerlo en una olla con abundante sal gorda y agua. Lavarlo bien hasta que quede bien blanco.
Colocarlo en una olla y añadir el jengibre molido, la pimienta blanca molida, el azafrán y la sal y un buen cucharón de aceite de oliva. Añadir las cebollas cortadas en trozos y el perejil. Añadir un vaso de agua y cocer tapado durante 2 horas.
Retirar el pollo, partirlo en trocitos y retirar todos los huesos y pieles.
Por otro lado, batir los huevos y mezclar con las cebollas y especias.
Ponerlo al fuego hasta que cuajen. Colar y reservar el jugo.
Picar las almendras y mezclar con un poco de agua de azahar y un poco de canela.
Cubrir el molde con dos hojas untadas por los dos lados del jugo, poner 3 hojas por los laterales.
Rellenar primero con una capa de cebolla, luego con otra capa de pollo en trocitos y luego con almendras, cerrar con las hojas, untándolas cada vez bien con el jugo. Poner encima dos hojas bien untadas. Meterlo al horno a 180º C durante 30 minutos.
Rehogar la cebolla con el aceite. Cuando estén muy hechas, transparentes, añadir el azúcar y caramelizar.
Añadir la canela y mezclar bien.
Servir la pastela con azúcar glasé y canela y acompañar con la cebolla caramelizada.

