Ingredientes:
300 gr de remolachas
100 gr de puerro
10 gr de mantequilla
30 gr de nueces
50 gr de queso feta
Sal
15 ml de aceite de oliva suave
15 ml de vinagre balsámico
15 gr de miel
Preparación:
El día anterior preparamos el aderezo con aceite de oliva, vinagre balsámico y miel. Dejamos en nevera.
Antes de comenzar a preparar las remolachas sacamos el aderezo para que esté a temperatura ambiente.
Precalentamos el horno a 200 °C.
Mientras, vamos limpiando bien las remolachas bajo el agua corriente. Les cortamos el tallo. No les quitamos la piel.
Envolvemos cada remolacha en papel de aluminio y horneamos entre 40 y 60 minutos o hasta que estén blandas.
Retiramos el papel de aluminio y esperamos que estén casi frías para que podamos manipularlas y pelarlas.
Cortamos el puerro en rodajas finas, cortamos las nueces en trozos y desmenuzamos el queso feta con un tenedor.
Ponemos una sartén a fuego medio y añadimos la mantequilla. Cuando se derrita y comience a espumarse, añadimos el puerro y una pizca de sal.
Salteamos durante 2 minutos, luego incorpora las nueces y dejamos que se cocine 1 minuto más.
Cortamos las remolachas en rodajas lo más finas posible, mejor con una mandolina.
Colocamos las láminas de remolacha sobre un plato y esparcimos por encima el puerro y las nueces.
Mezclamos los ingredientes del aderezo en un bote de vidrio con tapa. Batimos enérgicamente hasta emulsionar.
Justo antes de servir ponemos el aderezo por encima del carpacho.
Acompañamos con pan de pueblo o pan de centeno cortado en rebanadas que habremos tostado ligeramente.

