Ingredientes:
90 grs de queso gruyere
60 grs de Parmigiano-Reggiano
2 tazas de nata espesa
2 dientes de ajo medianos
1 cucharada de hojas frescas de tomillo, picadas
Sal
Pimienta negra
2 kg de papas
2 cucharadas de mantequilla sin sal
Preparación:
Rallamos finamente los quesos.
Picamos finamente el ajo.
Pelamos y cortadas, las papas, en rodajas de 3 milímetros de grosor en una cortadora de mandolina
Ajusta la rejilla del horno a la posición media y calients el horno a 200°C.
Combina los quesos en un tazón grande.
Pasa 1/3 de la mezcla de queso a un tazón aparte y reserva. Añade la crema, el ajo y el tomillo a la mezcla de queso. Sazona generosamente con sal y pimienta.
Añade las rodajas de papa y mezcla con las manos hasta que cada rodaja esté cubierta con la mezcla de crema, asegurándote de separar las rodajas que se peguen para que entre la mezcla de crema entre ellas.
Engrasa una fuente que puedas llevar al horno, de 2 litros de capacidad con mantequilla. Toma un puñado de papas, colócalas en una pila ordenada y ponlas en el recipiente con los bordes alineados verticalmente.
Continúa colocando las papas en la fuente, distribuyendo alrededor del perímetro y en el centro hasta que se hayas colocado todas las papas.
Las papas deben estar muy bien colocadas. Si es necesario, corta una papa adicional, cubre con la mezcla de crema y agrega a la fuente.
Vierte el exceso de mezcla de crema / queso uniformemente sobre las papas hasta que la mezcla llegue a la mitad de los lados de la fuente. Es posible que no necesites todo el exceso de líquido.
Cubre el plato (fuente) firmemente con papel de aluminio y lleva al horno. Hornea unos 30 minutos. Retira el papel de aluminio y continúa horneando hasta que la parte superior esté de dorado pálido, unos 30 minutos más.
Retira con cuidado del horno, espolvorea con el queso restante y devuelve al horno.
Hornea hasta que estén dorados y crujientes por encima, unos 30 minutos más.
Retira del horno, deja reposar unos minutos y puedes servir.

