Los probé por primera vez hace unos 9 ó 10 años, fue un viaje a Madrid por motivos laborales y al acabar la reunión, nuestros anfitriones nos invitaron a comer.
Yo que tenía claro dónde quería ir y mis compañeros de viaje que me tenían por cocinillas de buen paladar me alentaron a decidir entre los varios destinos de renombre que nos ofrecieron. A “Casa Lucio” a por unos huevos con chorizo. Concretamente me habían comentado que el reconocido restaurador tenía un nuevo proyecto llamado Taberna de los huevos de Lucio.
Está claro que hay lugares de visita obligada durante la vida; para ver arte, para disfrutar de la música, para recrearse la vista y para sentir vía paladar sensaciones irrepetibles… los fogones de Lucio en su primer buque o en esta Taberna son unos de esos lugares.
Hay diversas variantes pero la humilde y sencilla a base de huevos con chorizo y papas panaderas y con el huevo frito «roto» sobre las papas… es algo a probar mientras uno está en este mundo.
Por eso de que a lo canarios se nos recibe bien en todos lados y porque a más de 2000 kilómetros no les íbamos a hacer la competencia, me “soplaron” de forma muy escueta cómo poder darme este antojo, en casa, sin tener que volar a Madrid.
En estos días, unos conocidos, me consiguieron un chorizo de León ( de la Vera ) en uno de sus viajes a península y un vecino que tiene unas gallinitas negras, de las denominadas de la tierra, se descolgó con media docena de huevos recién puestos. Vamos, que la tentación ya no podía ponerseme más a las claras.
(Pulsa sobre cualquiera de la imagenes para ampliar )
Ingredientes:
1/2 Kg. de papas
1/2 cebolla
1 Pedazo de chorizo (Embutido de León)
2 o 4 huevos grandes, según lo que quiera cada uno de los dos comensales.
Sal
Pimienta al gusto
Aceite de oliva
Preparación:
Calentar aceite de oliva en una sartén a fuego medio.
Corta la cebolla en daditos pequeños y añadir a la sartén y sofreír.
Las papas, ya pélalas y lavadas, pártelas en rodajas finas y salpimiéntalas.
Como si fueran papas chips, pero de medio centímetro de grueso, como para las papas panaderas o papas pobres.
Cuando la cebolla esté doradita, incorpora las papas y fríe todo junto a fuego bajo hasta que las papas estén blanditas, pero no refritas. Es un plato que hay que hacer con tranquilidad y mimo. Cuando las papas estén listas, escurre el aceite y resérvalas.
Parte el chorizo en rodajas y fríelo en una sartén con un poquito de aceite. Pon poco aceite ya que el chorizo suelta bastante grasa. Escurre el aceite del chorizo y fríe las papas con el chorizo a fuego bajo durante un momento, nada más que un par de minutos para que absorban algo del sabor de la grasa del chorizo.
Pon a calentar abundante aceite de oliva en otra sartén y, cuando el aceite esté caliente, fríe los huevos. Yo suelo poner una cucharada del aceite en la que freí el chorizo en el aceite de esta sartén, el huevo queda más sabroso.
En un plato sirve las papas y el chorizo y sobre ellas coloca los huevos…
…y los rompes un poquito para que la yema caiga sobre las papas.
¡¡ A disfrutar !!










