Tenemos estupendos ejemplos como los quesos de Fagajesto y tantos más que hay en nuestra isla.
600 gr de nata
200 gr de azúcar
50 gr de Maizena
65 gr de mantequilla
Preparación:
Forramos la base de un molde desmontable con papel vegetal, colocamos el aro y tensamos.
En una hondilla amplia, trituramos las galletas y añadimos la mantequilla, mezclamos bien hasta lograr una textura de pasta.
Cubrimos la base del molde con la pasta de galletas y dejamos en nevera hasta el momento de su utilización.
Precalentamos el horno a 175º, calor arriba-abajo, y la rejilla en la segunda guía del horno contando desde abajo.
En una hondilla amplia añadimos los huevos y el azúcar y batimos muy bien.
Añadimos la leche condensada, la nata, la maizena que habremos desleído previamente en un poquito de la nata antes de añadirla. Mezclamos bien.
Añadimos el queso desmenuzado con la punta de los dedos y trituramos hasta que todo esté bien mezclado.
Sacamos el molde de la nevera, vertemos la mezcla en el molde sobre la base de galleta. Vertemos la mezcla sobre el reverso de una cuchara de ese modo caerá de modo irregular y no golpeando y removiendo la base de galleta.
Horneamos 15 minutos a temperatura de 175º y a continuación bajamos a 150º y horneamos durante 80 minutos.
Pasado este tiempo, la parte central de la tartapodrá estar como ligeramente temblorosa, está bien que esté así, apagamos el horno y dejamos la tarta dentro. Se terminará haciendo con el calor residual. Y Permanecerá en el horno toda la noche y al día siguiente estará perfecta. Al día siguiente, una vez fría, desmoldamos, colocamos en la bandeja en la que vamos a servir.

