Ingredientes:
1 taza de aceite de oliva virgen extra
1 taza de dientes de ajo, pelados y sin raíces
4 cucharadas de mantequilla sin sal, temperatura ambiente
1/2 taza de queso parmesano recién rallado
2 cucharaditas de perejil de hoja plana, finamente picado
1/2 cucharadita de sal gorda o al gusto
1 pan de campo o pan rústico
* TAZA de desayuno que equivale a 200-220 grs.
Preparación:
Ponemos aceite de oliva y los dientes de ajo en un caldero pequeño. Los dientes de ajo tienen que estar sumergidos por lo que si es necesario añadimos más aceite.
Ponemos a fuego bajo, y pasados unos minutos ponemos a fuego medio-bajo. Los ajos deben estar rodeados de pequeñas burbujas, no pretendemos freírlos en aceite y quemarlos.
Mantenemos durante 30 minutos, removiendo de vez en cuando, o hasta que los ajos tengan un color dorado claro. Retiramos del fuego y dejamos enfriar a temperatura ambiente.
Precalentamos el horno a 200°C.
Cuando el ajo esté frío al tacto, usamos una espumadera y saca los dientes, devolviendo el aceite nuevamente al caldero.
Colocamos los dientes de ajo en un tazón y añadimos mantequilla, queso parmesano, perejil y sal. Trituramos con un tenedor y removemos bien hasta que los ingredientes estén bien mezclados y tengamos una especie de crema.
Cortamos el pan en rebanadas de un grosor entre 2 a 3 centímetros, untamos cada rebanada de pan con la crema de ajo confitado y colocamos en una bandeja para hornear preparada con papel de hornear.
Sacamos a los 7 minutos o cuando estén doradas.
