Una forma sencilla de utilizar verduras que tienes hace días la nevera y debes utilizar ya.
Lo hacemos con pechuga de pollo o lomo de cerdo o ternera o cordero. La carne que te apetezca según la época del año.
Ingredientes:
1 cebolla grande
1 pimiento Verde o Rojo
1 berenjena
Pechuga y media de pollo
Podríamos sustituir la berenjena por una zanahoria.
Preparación:
La cebolla troceada en trozos grandes. El pimiento y la berenjena cortados en dados grandes.
Troceamos en dados, como de bocado, la pechuga de pollo.
Salpimentamos el pollo y lo dejamos reposando mientras cortamos las verduras para que coja todo el sabor posible.
Pelamos dos dientes de ajo y un trozo de jengibre fresco (un tercio del largo de un dedo) o una cucharadita de café de jengibre molido.
Ponemos aceite de semillas en un caldero y freímos las verduras junto con el jengibre y el ajo.
Cuando ya estén empezando a tomar color y reblandecerse el pimiento, ponemos el pollo y cocinamos hasta que todo el pollo esté blanco, sin ninguna parte cruda a la vista.
Añadiremos dos pedazos de la tableta de curry japonés, agua (un dedo por debajo de la altura de los ingredientes) y dejamos cocinar unos 20 a 25 minutos a fuego medio (potencia 7 en vitro y 6 en inducción) con la tapa puesta.
Acompañar con arroz cocido o mejor al vapor.



