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VERDURAS

CEBOLLA CRUJIENTE

La cebolla en una presentación estupenda y muy rica al paladar. Quizás te suene más si te digo que es la cebolla crujiente que te ponen en IKEA.
Lo primero, decir que el fundamento de esta cebolla es que está seca. Por lo tanto hay que deshidratarla.
La manera más sencilla de deshidratar la cebolla es una vez que está cortada muy fina en taquitos, ponerla en un escurridor y ponerle por encima un buen puñado de sal.
La sal va a ir sacando poco a poco el agua de la cebolla.
Lo normal es ir cada 15/20 minutos y remover, para que no sea siempre la misma cebolla la que esté debajo y se deshidrate toda por igual.
Pasadas un par de horas mínimo, sacamos la cebolla del escurridor y la secamos muy bien con un paño o papel de cocina. Ahora la enharinamos y sacudimos bien para quitar el exceso de harina.
Para freírla, es muy importante que sea aceite de girasol abundante que esté muy caliente, humeante, y que el recipiente sea mas hondo que ancho. Lo ideal es hacerlo en un Wok o en un calderito. Es preferible evitar freírla en sartenes.
Cuidado porque nada más echar la cebolla enharinada, el aceite subirá y puede desbordarse.
Una vez frita la cebolla, la sacamos a una bandeja con papel desecante y la extendemos todo lo que podamos para que pierda la mayor cantidad de aceite posible.
Enfría muy rápido, por lo que podremos usarla de inmediato en hamburguesas, perritos o ensaladas. Si haces mucha cantidad, puedes guardar en botes en zonas secas y aguanta una semana fácilmente.


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