Ingredientes:
1 conejo troceado
3 dientes de ajo
Cominos
Orégano
Pimentón dulce
Sal gruesa, al gusto
1 rama de tomillo
2 ramas de perejil
200 ml de aceite de oiiva
50 ml de vinagre de vino
100 ml de vino bianco
Para el saimoreio:
4 dientes de ajo
Visceras del conejo (opcional)
Cominos
Orégano
Tomillo
Sal gorda, al gusto
Pimentón dulce, al gusto
3 ramas de perejil
1 pimienta palmera
Preparación:
Comenzamos preparando el adobo
En el mortero machacamos los ajos, la sal, los cominos, el orégano y el tomillo hasta preparar una pasta.
Añadimos el perejil bien picado, el pimentón, el aceite, el vinagre y el vino. Mezclamos bien.
En una bolsa metemos la carne y el adobo, removemos bien y dejamos hasta el día siguiente en la nevera.
Al día siguiente vertemos en un escurridor. Limpiamos bien la carne de restos del adobo y pasamos a una fuente para horno y reservamos (no pongas en nevera).
Ahora seguimos con el salmorejo.
En un mortero machacamos los dientes de ajo, la sal, los cominos, el orégano y el tomillo hasta lograr una pasta a la que añadimos el perejil muy picado, el pimentón, las vísceras fritas y la pimienta.
Ponemos a calentar el horno a 200°C.
Agregamos parte del adobo que recogimos al escurrir la carne (el resto lo reservamos para para el asado).
Mezclamos bien y ponemos a fuego suave durante 15 minutos.
En horno caliente, 200°C, ponemos la carne durante 30 a 40 minutos. La rociamos de cuando en cuando con el adobo que reservamos.
Colocamos la carne, una vez hecha, en una bandeja amplia. Todo el jugo que ha quedado en la fuente en el horno lo mezclamos con el salmorejo y le damos un golpe de calor para calentar bien.
Acompañamos la carne con papas arrugadas y la mezcla de salmorejo y jugos que hemos calentado y que podremos en una salsera en una salsera.
Un vino tinto joven
