Te aconsejo congelar los filetes agrupados por raciones, para que al descongelar no te sobre porque no deberás volver a recongelar. Debes separarlos entre si con un trozo de papel aluminio, para que no se peguen, y a su vez envolviendo el conjunto en cantidad de papel aluminio suficiente.
Este sistema de hacer un preparado abundante, es ideal para cuando hay un día que no puedes meterte en la cocina, simplemente sacas del congelar y al poco tiempo solo has de freírlos.
El acompañamiento habitual será una ensalada o papas fritas.
Ingredientes:
12 filetes grandes de ternera no demasiado gruesos.
3 huevos
Pan rallado
7 dientes de ajo
Perejil fresco o deshidratado
Aceite de girasol
Sal
Preparación:
Limpiar los filetes de grasa y posible nervios.
Batir los huevos en un plato hondo, y salar muy poco.
Puedes comprar pan rallado con perejil que venden ya procesado. De lo contrario simplemente agrega perejil deshidratado o pica finamente el perejil fresco y lo mezclas bien con el pan rallado. También incorporamos a la mezcla de pan y perejil lo ajos bien molidos o machacados.
Para trabajar cómodo, suelo utilizar una bandeja grande que forro con algo de papel de aluminio y vierto una cantidad generosa de la mezcla de pan rallado, perejil y ajo. Así al terminar se dobla y tira el aluminio sin tener que manchar nada más.
Salamos los filetes por ambas caras, cuidado con la cantidad de sal si también hemos puesto sal a los huevos al momento de batirlos.
Empanamos filete por filete, pasando el filete por huevo batido, impregnándolo bien y a continuación colocándolo encima del pan rallado, echando cantidad de pan por encima del filete, presionar con las manos y darle la vuelta y volver a presionar sobre el pan para que queden cubiertos ambos lados del filete.
Si vamos a guardarlos para días posteriores, una vez empanados colocamos los filetes empanados en un trozo grande de aluminio y entre medias de cada uno colocamos un trozo de aluminio más pequeño, para que no se peguen entre sí y llevamos inmediatamente al congelador.

