Este fue el bizcocho favorito de la Reina Victoria de Inglaterra, y desde entonces se ha convertido en el tradicional bizcocho de la hora del té. Suele generalmente ir relleno de mermelada, y no tienen decoración en la parte superior, pero se puede servir cada pieza con una cucharada de crema batida, nata o espolvorear un poco de azúcar en polvo sobre la parte superior si lo deseas.
INGREDIENTES:
1 taza de harina para todo uso
1 y 1/2 cucharaditas de polvo para hornear
1 taza Azúcar molida
1 taza de mantequilla (tipo pomada)
2 huevos
1/2 taza de leche
1 cucharadita de extracto de vainilla
PREPARACIÓN:
Precalienta el horno a 200 grados C. Engrasa un molde redondo de 20 cms.
Tamiza la harina y el polvo de hornear en un tazón mediano y reserva.
Batir la mantequilla y el azúcar en un tazón mediano.
Añadir los huevos, uno a uno, mezclando bien tras echar cada uno.
Agita suavemente la mezcla de harina con la mantequilla, el azúcar y los huevos.
Bate en la leche y la vainilla hasta que la masa esté suave.Vierte la mezcla en el molde ya preparado.
Cocer en el horno precalentado, bajar la temperatura a 180ºC, hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio, aproximadamente 20 minutos.Enfriar el pastel en el molde durante 10 minutos.

