Ingredientes:
500gr Harina de media fuerza o panificable
10gr Sal
280ml Agua
15gr Levadura fresca
30gr Mantequilla sin sal
15gr Azúcar blanca
15gr Leche en polvo
Preparación:
Derretimos la mantequilla, la ponemos una hondilla pequeña y la derretiremos en el microondas. Cuando esté lista la dejaremos que se enfrié un poco.
Mientras calentaremos el agua y la dejaremos tibia, añadimos la levadura y removemos con una cuchara de madera, reservamos.
En un bol grande ponemos la harina, hacemos un volcán en el centro y en un lado pondremos la sal y en el otro la leche en polvo.
Ponemos la mantequilla en el centro, removemos un poco y después añadimos el agua con la levadura, mezclamos, lentamente, con la cuchara de madera. Cuando ya no podamos remover más, amasamos con las manos.
Seguimos amasando en el bol mientras quede harina en las paredes, cuando no quede harina, espolvorearemos la zona de trabajo con algo de harina y seguiremos amasando a mano durante diez minutos.
Tras este tiempo, dividimos la maza en trozos de unos de 90 gramos cada una, formamos bolas sin apretar demasiado. Las ponemos en una bandeja de horno y las tapamos con un paño húmedo para dejarlas reposar durante 30 minutos en el sitio más cálido de la cocina.
Pasados los 30 minutos espolvorearemos otra la zona de trabajo, cogemos cada bola de masa y la aplastamos un poco formando un cuadrado y doblamos los extremos hacia el interior como si estuviésemos doblando un pañuelo.
Cuando hayamos hecho esta operación con todas las piezas de masa, las pondremos con los pliegues hacia abajo sobre un trapo de cocina al que le habremos puesto abundante harina para que no se peguen la piezas.
Cuando tengamos todos los panes formados los volvemos a tapar con un paño húmedo y los dejaremos fermentar una hora, dependiendo de la temperatura ambiente. Estarán pasado este tiempo o cuando hayan doblado su tamaño.
En este momento, precalentamos el horno a 250ºC, en la parte más baja del horno ponemos una fuente con un poco de agua para que se caliente al mismo tiempo que el horno y cree vapor.
Cuando el horno esté caliente ponemos los panes en la bandeja del horno. Recuerda colocarlos con los pliegues hacía arriba. Cuando esté llena la bandeja, abrimos el horno pulverizaremos agua en el interior, metemos rápidamente la bandeja y cerramos el horno.
Ahora bajamos la temperatura del horno a 220ºC y dejamos hornear entre 15 a 18 minutos.
Cuando estén listos los sacamos del horno y con un pincel le quitaremos la harina que tiene por la parte superior, antes de que se enfríen.





