Esta receta surgió por el deseo de unificar el alimento emblemático de esta tierra, el gofio, con la tradición familiar que revivimos en cada Navidad, el mantecado tradicional. A priori podía ser una locura pero había que hacerlo.
Para orientarte te comento que usando como molde un vasito de chupito y con las cantidades abajo indicadas han salido 80 piezas.
Ingredientes:
400 Gr. de manteca (1 tarrina)
400 Gr. de azúcar
600 Gr. de harina de trigo
200 Gr. de gofio de millo, de tueste medio
400 Gr. de azúcar
600 Gr. de harina de trigo
200 Gr. de gofio de millo, de tueste medio
Preparación:
Compramos azúcar ya molido (azúcar glass o azúcar impalpable).
Nosotros la molemos en casa. Usamos azúcar banquilla y la vamos pasando por el molinillo.
Nosotros la molemos en casa. Usamos azúcar banquilla y la vamos pasando por el molinillo.
Habremos sacado la manteca de la nevera media hora antes de comenzar a elaborar.
Verter en un boll muy amplio para trabajar cómodamente, la manteca y el azúcar.
Pesamos harina y gofio. Cogemos un colador grande y de malla fina y vamos pasando harina y gofio por él para eliminar impurezas.
Mezclamos bien harina y gofio. La mezcla tomará un color caramelo cuando esté bien ligado.
Comenzamos a amasar manteca y azúcar.
Con el calor de la mano y el movimiento del amasado se va fundiendo la grasa y ligando con el azúcar en polvo.
Con el calor de la mano y el movimiento del amasado se va fundiendo la grasa y ligando con el azúcar en polvo.
Conseguido esto, comenzamos a incorporar la mezcla de harina y gofio poco a poco y sin dejar de amasar.
Es muy importante mantener el ritmo del amasado. El tiempo de amasado va de una hora a hora y cuarto.
Tapamos el recipiente donde hemos amasado y dejamos reposar durante 3 horas.
Cogemos trozos de masa y estiramos con el rodillo y con un vaso de chupito, del diámetro de una moneda de dos euros más o menos para conseguir una forma redondeada, vamos sacando «discos» que deben tener un grosor de 2 a 3 centímetros, no más gruesos.
Precalentamos el horno y bajamos a 180ºC para comenzar a hornear, seleccionando calor arriba y abajo.
Se «pinta» ligeramente con aceite la bandeja del horno y se colocan dejando espacio entre ellos porque crecerán al hornearse.
Nosotros ponemos algo de aceite en una hondilla y mojando, ligeramente, en ella una servilleta de papel pintamos ligeramente la bandeja del horno y colocamos los mantecados.
No te pases con el aceite, una capa finísima porque de lo contrario parecerá que los has frito.
Dejar los mantecados hasta que empiecen a verse la superficie como cuarteada y con un ligero color marrón, en nuestro horno el tiempo va de 25 a 30 minutos.
Al sacar la bandeja dejar que se enfríen un poco, que estén templados, porque de lo contrario al retirarlo de la bandeja se romperán.
Es importante conseguir una segunda bandeja de horno porque así vas metiendo una en lo que se van enfriando los que acabas de sacar.
Para conseguir esto…













