Nos encanta para desayunar pero puedes disfrutar de esta sencilla elaboración en cualquier momento.
Pan de buena calidad porque esa es gran parte de magia necesaria para que este sencillo plato sea una delicatessen.
Disfrútalo.
Ingredientes:
Pan blanco
1 diente de ajo
8 tomates ciruela
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal de Maldon
Pimienta negra,recién molida
Perejil fresco
1 diente de ajo
8 tomates ciruela
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal de Maldon
Pimienta negra,recién molida
Perejil fresco
Preparación:
Corta el pan blanco.
4 rebanadas de 2 cm de espesor.
4 rebanadas de 2 cm de espesor.
Pela y corta a la mitad (longitudinalmente) el diente de ajo.
Los tomates cortados a la mitad.
Una cucharada de perejil fresco muy picado.
Tuesta ligeramente el pan por ambos lados y frota cada rebanada con el lado cortado del ajo.
Con las manos, exprime 2 o 3 tomates sobre cada rebanada para que el jugo y las pepitas caigan sobre el pan tostado.
Rocía una cucharada de aceite de oliva sobre cada rebanada.
Sazona bien con sal y pimienta y espolvorea con un poco de perejil picado antes de servir.


