Ingredientes:
1200 gr de harina de fuerza o panadera
300 gr de masa madre
640 ml de agua
18 g de sal
Preparación:
Ponemos en una hondilla grande un kilo de harina y todos los ingredientes menos la sal.
Mezclamos con una cuchara de
madera y una vez que estén unidos los ingredientes, seguimos mezclando con la mano.
Dejamos reposar 20 minutos.
Pasado el tiempo de reposo, espolvoreamos la sal por encima de la masa y amasamos la masa dentro de la hondilla durante 3 minutos hasta que la sal se integre bien.
Dejamos la masa tapada (dentro de la hondilla) y cada 30 minutos le damos
un par de vueltas. Tiramos de un lado de la masa y la doblamos sobre si misma, tiramos
del otro extremo y la volvemos a doblar sobre si misma. Todo dentro de la hondilla sin sacarla.
Este amasado de 3 minutos lo haremos cada 30 minutos y un total de 4 veces.
Ahora, espolvoreamos la masa con un poco de harina, la cubrimos con un paño y
dejamos 30 minutos. Conservamos a resguardo que no haya corrientes.
Pasado la media hora, volcamos la masa en la encimera ligeramente enharinada.
Amasamos suavemente para
no desgasificar demasiado.
Dividimos la masa en 4 partes iguales para hacer 4 panes. Cada porción de masa la aplanamos ligeramente con la punta de los dedos y después la enrollamos como si fuese un brazo de gitano, generando tensión en la masa para que quede bien enrollada, y afinamos los extremos para darle
forma de barra.
Cada movimiento que hagamos para enrollar, presionamos ligeramente para que
se pegue la masa, seguimos enrollando y presionando para que quede bien enrollada.
La parte del cierre de la masa debe quedar hacia abajo.
Ponemos cada pan entre paños y los dejamos para la última fermentación, 30 minutos más.
En este mismo instante, encendemos el horno con calor arriba y abajo al máximo de su potencia 280°.
Ponemos la rejilla en la guía central del horno.
Pasados los treinta minutos, colocamos cada pieza de pan sobre un trozo de papel de hornear. Con una cuchilla o cuchillo bien afilado, damos una corte a lo largo
(sin llegar hasta el fondo de la masa) que deje una tajo abierto.
Metemos en la parte de abajo del todo del horno una fuente para horno con agua (altura de dos o tres dedos).
Y colocamos dos de las piezas dentro.
Ten en cuenta que en un horno doméstico no te entrarán más de dos. Las otras dos las dejas entre los paños.
Pasados 10 minutos, abrimos el horno y sacamos la bandeja del agua.
Bajamos la temperatura a 220°C y horneamos 30-40 minutos más.
Este tiempo final debes controlarlo porque hay ocasiones en que con 25 minutos ha sido suficiente.
Sacamos a una bandeja y dejamos enfriar.
Metemos en la parte de abajo del todo del horno una fuente para horno con agua (altura de dos o tres dedos).
Y colocamos las dos piezas restantes en el horno. Recuerda hacerles el corte a cada una.
Pasados 10 minutos, abrimos el horno y sacamos la bandeja del agua.
Bajamos la temperatura a 220°C y horneamos 30-40 minutos más.
Este tiempo final debes controlarlo porque hay ocasiones en que con 25 minutos ha sido suficiente.





