Sí, parecería que vamos a hacer torrijas pero no.
Receta sencilla con un pequeño gasto y muy resultona.
Ingredientes:
700 ml de leche fresca
Cáscara de un limón
1 cucharadita de canela en polvo
300 gr de pan del día anterior
5 huevos
90 gr de azúcar
Aceite de oliva suave
Preparación:
Cortamos el pan en dados de unos 2×2 centímetros.
Ponemos al fuego la leche con la cáscara del limón y una cucharadita de canela molida.
Dejamos a fuego medio-alto hasta que esté a punto de hervir.
Ahora, retiramos la cáscara de limón y dejamos hasta que esté templado.
Pasamos a una hondilla grande y profunda.
Ponemos el horno a calentar a 190°C
Añadimos el pan, los huevos y el azúcar. Trabajamos con la minipimer hasta que todo quede bien mezclado. El pan se disolverá y la mezcla será como una papilla sin tropezones o grumos.
Engrasamos bien, con aceite de oliva, un molde desmontable de unos 22 a 25 centímetros y vertemos dentro la mezcla.
Metemos al horno a 190°C y dejamos unos 25 minutos.
Pasado ese tiempo, pinchamos y comprobamos que sale seco el palito o cuchillo.
Sacamos del horno y dejamos enfriar del todo.
Demontamos el molde y pasamos la tarta a una bandeja y espolvoreamos por encima con canela molida.

