Ingredientes:
500 gramos de harina de media fuerza
500 gramos de harina de media fuerza
50 gramos de tomate deshidratado en polvo
10 gramos de orégano
50 ml. de aceite de oliva
10 gramos de levadura fresca
300 ml. de agua
8 gramos de sal.
Preparación:
Ponemos los ingredientes en una hondilla amplia, con los líquidos en el interior del volcán formado con la harina y la sal sin que entre en contacto directo con la levadura. Vamos mezclando primero con una espátula plástica y terminamos amasando en la superficie de trabajo ligeramente enharinada.
Hacemos una pelota con la masa y la ponemos en un recipiente amplio, cubierta con un paño y dejamos levar hasta que doble su volumen, unas dos horas. Pasado este tiempo, ponemos la masa en la superficie de trabajo ligeramente enharinada, dividimos la masa en dos y damos la forma deseada, pan redondo, barra o incluso panecillos.
Preparación:
Ponemos los ingredientes en una hondilla amplia, con los líquidos en el interior del volcán formado con la harina y la sal sin que entre en contacto directo con la levadura. Vamos mezclando primero con una espátula plástica y terminamos amasando en la superficie de trabajo ligeramente enharinada.
Hacemos una pelota con la masa y la ponemos en un recipiente amplio, cubierta con un paño y dejamos levar hasta que doble su volumen, unas dos horas. Pasado este tiempo, ponemos la masa en la superficie de trabajo ligeramente enharinada, dividimos la masa en dos y damos la forma deseada, pan redondo, barra o incluso panecillos.
Cubrimos de nuevo con el paño y dejamos que haga el segundo levado hasta que de nuevo doble su volumen.
Precalentamos el horno a 250º C.
Enharinamos la bandeja del horno, hacemos unos cortes con un cuchillo muy afilado, pulverizamos el horno con agua para crear vapor y metemos el pan, bajamos la temperatura del horno a 200º C.
Horneamos el pan durante 30-40 minutos aproximadamente (dependerá del tamaño de la pieza de pan, si haces panecillos tardarán menos), volvemos a pulverizar agua pasados los primeros 20 minutos.
Cuando esté dorado y la corteza suene hueca al golpear con los nudillos, el pan estará listo. Lo sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.

