Ingredientes:
300 ml de agua tibia
300 ml de leche tibia
10 gr de levadura seca. Una cucharada
20 gr de azúcar. Una cucharada
840 gr de harina simple
8 gr de sal. Una cucharadita
50 gr de mantequilla o Aceite de oliva
3 ramas de perejil
Preparación:
En un bol ponemos, por este orden; el agua, la leche, la levadura y el azúcar. Con una varilla mezclamos bien.
Mezclamos harina y sal. Incorporamos al bol. Con una cuchara de madera vamos integrando con el resto de ingredientes.
Suavemente y con movimientos envolventes. Ahora comenzamos, con la punta de los dedos, a amasar y cuando todo esté bien integrado, amasamos con las manos dentro del bol. Lo hacemos hasta tener una masa suave que no se pegue a las manos.
Cubrimos el bol y dejamos reposar 45 minutos. Pasado este tiempo, enharinamos la zona de trabajo, sacamos la masa, del bol,
que habrá levado y aumentado su tamaño y ponemos sobre la mesa de trabajo.
Con ambas manos amasamos con movimientos como doblando de los dos extremos hacia el centro.
Hacemos unas cinco veces, no más porque no queremos resecar la masa. Quedará como una pella.
Dividimos en 10 partes iguales. Cortamos la masa, por el centro y a lo largo, en dos. Y cada mitad en cinco. Cada porción la amasamos ligeramente hasta tener una bola. No resobar mucho para no resecar.
Cubrimos todas las bolas. Tras 10 minutos. Cogemos, sobre mesa ligeramente enharinada, cada bola y la estiramos con un rodillo y sin romper la masa. Debe quedar como una oblea de un centímetro de grosor. El grosor parejo en toda la oblea.
Ponemos una sartén de fondo grueso porque de paredes finas puede producir que el pan no suba, sobre fuego a potencia media. Cuando la sartén esté caliente ponemos una de las tortas de masa.
Con una espátula vamos volteando esta torta para que vaya tomando color por ambos lados. Verás como el pan se infla como un globo. Dejamos al fuego, volteando un par de veces más hasta que tome color de guisado y tenga olorcito a pan. Sacamos y seguimos con las demás piezas.
Nosotros colocamos en una bandeja y vamos cubriendo con un paño hasta tener todas hechas.
Mientras, diluimos la mantequilla* para que quede líquida y en el mismo cuenco ponemos el perejil muy picado. Con una brocha pintamos bien cada pan, aún caliente, por ambos lados.
* Lo mismo hemos hecho pero usando aceite de oliva virgen y perejil y no mantequilla.
