Un estupendo plato único con un auténtico majara que es como consideramos a las huevas de pescado.
Una elaboración sencilla. Tómatelo con tranquilidad, no apures los tiempos utilizando fuego fuerte, dale su tiempo.
Disfruta.
Ingredientes:
500 gramos de hueva [un par de piezas]
1/2 Cebolla colorada
1/2 Cebolla blanca
1/2 Pimiento verde, grande
2 Tomates
Aceite de oliva
Vinagre
Perejil
Sal
Preparación:
Lavamos las huevas, bajo el grifo que corra el agua.
Ponemos agua en un caldero como para cubrir las huevas. Cuando esté caliente, echamos algo de sal y un chorretón de vinagre, metemos las huevas, fuego medio-alto, más o menos diez o quince minutos.
Pasado este tiempos las sacamos del agua y dejamos que se atemperen. Cuando estén templadas que podamos manipular sin quemarnos, le quitamos la piel y las cortamos en rodajas medianas. Procura que no sean finas las rodajas porque si no se desmenuzan.
La que se quede pegada a la piel la raspamos con una chucarilla de café. Reservamos e incorporaremos al final.
Ahora vamos con el resto.
Cortamos en rodajas gordas los tomates.
Retiramos las semillas y dejamos solo la carne que cortamos en dados no muy pequeños.
Cortamos en dados el pimiento tras haber quitado las semillas.
Cortamos ambas medias cebollas en dados.
Picamos muy fino el perejil y añadimos al resto.
Ponemos la sal, y en un vaso mezclamos 4 cucharadas de aceite de oliva y 1 a 1’5 de vinagre. Si es vinagre de manzana, ponemos 1’5 pero si es vinagre de vino solamente una.
Echamos la vinagreta sobre toda la mezcla que habremos colocado en un bol y removemos enérgicamente para que se mezclen bien.
Echamos un hilito de aceite sobre las huevas y pasamos al bol, removemos con cuidado en movimientos envolventes para mezclar todos los ingredientes pero sin que se rompa mucho la carne de las huevas.
Dejamos en nevera de 30 a 60 minutos.
En el agua y caldero en el que hicimos las huevas, habiendo retirado el espumado que se suele formar, sancochamos unas papas.
Añadiremos algo de agua si fuese necesario, cantidad para cubrir las papas, rectificación de sal. Una rodaja de limón y una hoja de laurel.
Ponemos las papas lavadas y con piel, cortada cada papa a la mitad y dejamos cocinar.
Cuando pinchemos y estén tiernas, escurrimos el agua. Colocamos sobre la boca del caldero un paño de tela doblado y encima la tapa del caldero bien ajustada. Dejamos a fuego suave unos 3 minutos.
Retiramos del fuego y dejamos reposar unos 10 minutos.
Emplatamos una papa o papa y media, tres medias partes, y unas cucharadas de salpicón.
Ponemos medio pan y una cerveza y a disfrutar.




