Ingredientes:
150 g de langostinos grandes, pelados; descongelados, si esán congelados
200 g de gambas peladas frescas
2 cucharadas de chalota
3 cucharadas de nata agria
Pimienta negra
8 hojas de hojaldre
1 cucharada de aceite de oliva
Para la salsa:
25 g de raíz jengibre, rallada finamente,
2 rebanadas pequenas de piña en almíbar, picadas finamente
20 g de azúcar morena
Una pizca de pimienta de Cayena
1 cucharada de vinagre de arroz o de vinagre de manzana
3/4 cucharadita de harina
Preparación:
Precalienta el horno a 220º
Pica los langostinos gruesos y póngalos en un bol. Añade la chalota picada finamente, las gambas picadas y la nata, Sazona con pimienta y revuelve.
Pinta una hoja de hojaldre con un poco de aceite de oliva. Pon encima otra hoja de hojaldre y pintala con otro poco de aceite.
Después, cortalas por la mitad, a lo largo, para obtener dos tiras largas de dos capas. Repite la operación con las 6 hojas de hojaldre restantes.
Separa las gambas picadas en 8 porciones iguales. Coloca una porción en la parte inferior derecha de una de las tiras de hojaldre; dobla hacia arriba, sobre el relleno, para formar un triángulo.
Sigue doblando el paquete en ángulos rectos a todo lo largo de la tira, encerrando el relleno en varias capas de hojaldre.
Haz otros siete paquetes de la misma forma, usando una tira doble de hojaldre y una porción de relleno para cada paquete, Pon los paquetes en una bandeja para hornear, pintalos con el aceite restante y hornea en la rejilla central del horno de 20 a 25 minutos o hasta que el hojaldre esté crujiente y dorado.
Aprovechamos que se están horneado para preparar la salsa.
Ponemos todos los ingredientes, excepto la harina, en un caldero con 150 ml de agua a fuego moderado; removemos hasta que la mezcla hierva. Pasamos a fuego bajo y dejamos hervir a fuego bajo durante 5 minutos.
Mezclamos la harina con 2 cucharaditas de agua fría, incorporamos a la salsa y dejamos que todo vuelva a hervir, moviendo constantemente, hasta que espese y se clarifique.
Bajamos la potencia de fuego, tapamos y mantenemos la salsa caliente.
Ponemos dos bolsitos en cada plato y decoramos con hojas frescas de berro y algo de chalota picada. Pasamos la salsa a una hondilla y llevamos a la mesa.
Gracias a Néstor Sánchez
