Básicamente es una tortilla de papas pero con algo de imaginación, jugando con la papa, el queso en lonchas, el jamón cocido, y huevos. Así que vamos a ello.
INGREDIENTES:
Papas cortadas en rodajas, no muy gruesas.
600 gramos de queso en láminas
(3 paquetes del tipo Gouda del que venden en Mercadona)
(3 paquetes del tipo Gouda del que venden en Mercadona)
500 gramos de jamón cocido cortado en lonchas finas
8 – 10 huevos.
PREPARACIÓN:
Lo dicho, cortas las papas en rodajas más bien finas (como medio centímetro de grosor), para lograr una cocción rápida.
Ponemos en la freidora con el aceite bien caliente, cuando pinchemos y comiencen a estar tiernas retiramos. No referir.
Ponemos en la freidora con el aceite bien caliente, cuando pinchemos y comiencen a estar tiernas retiramos. No referir.
Cuando las saques, escúrrelas déjalas enfriar bien y podremos comenzar a ‘‘montar’’ todo el tinglado.
En la fuente de horno, rectangular, vamos poniendo capas de los diferentes ingredientes y siempre en el mismo orden. Comenzamos por papas, luego jamón cocido y finalmente las lonchas de queso.
Seguimos nuevamente con papas, jamón y queso… hasta que terminemos.
Cúrratelo para que la última capa sea de queso y aesta última capa la pones doble de queso, ósea dos capas de queso consecutivas.
Batimos bien los huevos y los vertemos poco a poco para que quede bien empapado todo el montaje.
Mientras estamos en esta faena, habremos puesto el horno a 180º grados para que esté bien caliente al poner la bandeja.
Al terminar el montaje de la futura tortilla, bajamos algo el fuego, horno suave, y metemos la bandeja en el horno.
Cuando la capa superior tenga un color marroncito, parecerá como la piel de una paletilla de cordero o la de los muslos de pollo cuando ya está horneada, sabremos que está en su punto. Pinchas con un cuchillo y deberá salir seco, ¡¡el huevo bien cuajado por favor!!.
Dejas que enfríe algo y todavía tibia la sirves.
La cristiana que se da el curro de preparar esta tortilla, la acompaña siempre de una buena y generosa ensalada porque algo más pesado sería brutal. Cuando te ponen el trozo de tortilla en el plato igual te crees que es un ladrillo para hacer una chimenea.

