De esas ocasiones en las que te pones a mezclar en la marmita y no queda del todo mal.
Ingredientes:
Un buen chorro de aceite de oliva
Dos o tres cebollas picadas finamente
Dos dientes de ajo
1 chorizo de Ibérico
½ Morcilla de Ibérico
1 pimienta de cayena
1 bote de judías blancas
Vino blanco
1 pastilla de concentrado de carne tipo Knorr o gallina blanca
Pimentón dulce
Agua
Vino Blanco
Preparación:
Pon en una sartén grande o en un caldero bajo, un generoso chorro de aceite de oliva.
Las cebollas picadas finamente y el ajo, también picado.
Rehoga durante un rato a fuego medio hasta que las cebollas estén medio pochadas.
Coloca el chorizo cortado en dados, la morcilla cortada igualmente.
Deja durante unos minutos hasta que el caldo se tinte de color.
Incorpora un vaso de agua caliente en el que has disuelto la pastilla de concentrado de carne y agrega otro vaso que irá mitad agua y mitad vino blanco.
Incorpora el pimentón, el chorizo y la morcilla y deja a fuego muy suave durante 30-40 minutos.
Cuando falte como unos diez minutos agrega la pimienta de cayena y pasados unos minutos remueve suavemente para repartir su sabor uniformemente.
Deja reposar unos 30 minutos y sirve acompañado de pan de puño o tipo pan de campo y un vino tinto joven.
Si lo puedes comer en un lugar, por ejemplo balcón, terraza o patio, donde haya fresquito y lo acompañas con un vino tinto tipo Icodense o Rivero duero de un par de años.
