Ingredientes:
200 gramos de arroz
1 litro de leche
6 cucharadas de azúcar
Canela en rama
Una cáscara de limón y media de naranja
Una cucharada de mantequilla
Preparación:
Se pone el arroz en un caldero pequeño, se le añade agua fría hasta cubrirlo, se acerca al fuego suave y cuando rompe a hervir se deja que hierva hasta que se seque, entonces se pasa el arroz a un escurridor y se refresca con agua fría, escurriéndolo bien.
A continuación se pone en un caldero proporcionado a la cantidad, se le añade la mitad de la leche hirviendo, la cáscara de limón, la media cáscara de naranja y el palo de canela.
Se pone al fuego y se deja guisar lentamente, removiéndolo sin parar, llegando con la cuchara al fondo para que no se queme. A medida que se va secando se le agrega el resto de la leche caliente. Cuando ya está guisado se agrega el azúcar y una o dos cucharadas de mantequilla. Puede agregarse, si gusta más dulce, un poco más de azúcar.
Estará en su punto cuando se haya consumido la leche y quede cremoso, sin estar demasiado espeso. Ten en cuenta que el arroz tiende a seguir absorbiendo líquido incluso cuando ya se ha terminado de guisar, por lo que no lo debes dejar excesivamente seco.
Servir en una fuente o en cuencos individuales y espolvorear con un poco de canela por encima.
El truco está en tener paciencia porque llevará bastante tiempo de cocción, fuego suave y no parar de remover suavemente.
