Ingredientes:
400 gr. de harina de fuerza
1 cucharadita (de café) de levadura
200 ml. de agua templada
2 cucharadas de aceite de oliva
una pizca de sal
un poco de harina (para espolvorear en la encimera)
Preparación:
Ponemos la harina y la levadura, mezcladas, en una bol y añadimos la sal.
Hacemos un hueco en el centro y echamos el agua y el aceite de oliva.
Comenzamos a amasar hasta obtener una masa homogénea y compacta que no se pegue en las manos.
Deja reposar la masa en un bol tapado con papel film en la nevera y hasta el día siguiente. Ponlo en la parte baja sobre zona de verduras.
Al día siguiente dividimos la masa en 2 o 4 trozos según el tamaño de las pizzas que queramos.
Pon ya el horno a calentar a máxima temperatura.
Amasamos bien la porción de masa de pizza durante varios minutos, hasta que la masa no se pegue en los dedos.
Espolvorea con harina una superficie lisa y colocamos encima la porción de masa. Estiramos con un rodillo hasta que quede una masa fina.
Si no tienes rodillo puedes utilizar una botella de cristal, de agua por ejemplo, que tengas vacía. Limpia bien por fuera y sécala.
Forra con papel de horno la bandeja y cuando vayas a meter las pizzas, baja el horno a 180°c .
Coloca las masas, de una en una, sobre una bandeja de horno forrada con papel de horno y añade los ingredientes que desees a las pizzas y hornéalas a 180ºC durante 15 minutos aproximadamente.
